Los carteles mexicanos, como el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), han encontrado en las redes sociales una herramienta para difundir propaganda y desinformación. Sin embargo, con la llegada de la inteligencia artificial (IA), estos grupos criminales, junto con los llamados “narco-influencers”, pueden crear material falso que sirva a sus intereses con tan solo una computadora portátil o un teléfono.
Pablo Calderón, profesor asociado de política y relaciones internacionales en la Universidad del Noreste de Londres, dijo a Reuters que los carteles utilizan las redes sociales para amplificar su imagen y poder, e influir en la opinión pública, incluso diseminando información errónea.
“El domingo fue un buen día para las fuerzas de seguridad mexicanas”, dijo Calderón, a pesar de que 25 oficiales de la Guardia Nacional fueron asesinados y otros resultaron heridos en enfrentamientos con pistoleros del CJNG. “Pero el crimen organizado ha logrado cambiar la narrativa, alejándola de la [operación militar] hacia el caos”, agregó.
Vanda Felbab-Brown, experta en crimen organizado en el Instituto Brookings en Washington D.C., dijo a la Associated Press que es probable que personas vinculadas al CJNG sean responsables de parte de la desinformación que circuló en línea el domingo.
Victoria Elizabeth Peceril, una madre de tres hijos de 31 años, dijo a la Associated Press en Guadalajara que “no sabíamos qué era verdad y qué era falso” en medio de la violenta reacción ante la muerte de “El Mencho”. “Estábamos realmente asustados”, confesó.
Dado que el CJNG es conocido por actos extremos y espectaculares de violencia, como el derribo de un helicóptero militar en 2015 y un audaz ataque en 2020 contra García Harfuch cuando era jefe de la policía de Ciudad de México, se vuelve aún más difícil discernir si una imagen generada por IA es real o falsa. ¿Podría el cartel haber incendiado un avión y una iglesia? Concebiblemente, sí.
Yoni Pizer, propietario en Puerto Vallarta cuyo coche fue secuestrado y quemado el domingo, señaló en una entrevista con The New York Times que “había imágenes y videos que no eran reales”. “La gente comenzó a publicar que las pandillas estaban disparando aleatoriamente y matando gente en la ciudad. Eso no era cierto”, declaró.
La desinformación también distorsionó la percepción de lo que estaba sucediendo en México el domingo para personas en el extranjero. Una escritora de Mexico News Daily dijo que su abuela en Estados Unidos creía que el CJNG estaba atacando a estadounidenses en México debido a la participación de EE. UU. en la operación contra “El Mencho”, que se limitaba al intercambio de inteligencia, según los gobiernos de México y EE. UU.
En México, Nicolás Martín, un residente de Ciudad de México de 28 años que estaba en Puerto Vallarta cuando comenzó la violencia, dijo a AP que “al principio, creíamos todo [lo que veíamos en las redes sociales]”. Se sorprendió por la alta calidad de las imágenes falsas que circularon el domingo.
Sarai Olguín, una estudiante universitaria de 22 años en Guadalajara, también dijo que era difícil distinguir entre lo real y lo falso. Encontró un aspecto positivo en la difusión de material falso, al afirmar que ayudó a convencer a las personas de no salir de sus hogares. “De alguna manera es bueno, porque todas estas noticias falsas ayudaron a cuidar a la gente, aunque sembraron un miedo inmenso”, comentó a AP.
Con información de Reuters y AP










