El Futuro del Comercio entre Estados Unidos y China
Resumen
La semana pasada, hablé sobre los límites ideológicos que moldean la política comercial y económica de Estados Unidos. En resumen: la necesidad de desvincularse de China, la reindustrialización de la economía estadounidense, el cambio de libre comercio a comercio gestionado (o “justo”), y la idea de que la política económica es política de seguridad nacional.
El Dominio del Comercio Global: EE. UU. vs. China
La conclusión más común, y errónea, que se extrae de estos datos es que China simplemente se convirtió en la “fábrica del mundo”. Pero cuando se observa el destino de las exportaciones chinas, la imagen cambia. Estados Unidos es, con diferencia, el mayor socio comercial de China, más de tres veces mayor que su siguiente socio, Japón (sin incluir Hong Kong).
Esto solo debería ser una señal de alerta. La verdadera pregunta no es si Estados Unidos puede competir con China por sí solo, es cómo compite América del Norte en conjunto.
Significado de los Datos
En resumen, en solo dos décadas, China logró la expansión más grande y rápida en producción, crecimiento económico y ganancia de participación en el mercado global de cualquier país en la historia humana. Cuando China ingresó a la OMC, la integración y producción norteamericanas estaban en una fuerte trayectoria ascendente; algunos incluso podrían haber pronosticado un crecimiento exponencial. Luego, China entró en escena y América del Norte se estancó.
- La primera década del siglo XXI marcó el comienzo de un cambio notable en el equilibrio económico y comercial global.
- La creciente dependencia de China como socio comercial plantea desafíos para Estados Unidos y el resto de América del Norte.
- La necesidad de una mayor integración y cooperación regional se vuelve cada vez más evidente en el nuevo panorama económico mundial.
Conclusión
En resumen, América del Norte una vez tuvo la oportunidad de convertirse en la potencia líder en tecnología, fabricación e innovación del mundo. Esa oportunidad se nos escapó alrededor del año 2000. La buena noticia es que no se ha ido para siempre. Pero recuperarla requiere coordinación, confianza y un serio trabajo en múltiples frentes.
Principales Conclusiones:
- China ha superado a Estados Unidos en producción manufacturera y participación en el mercado global.
- La dependencia de China como socio comercial plantea desafíos para América del Norte.
- La coordinación y la cooperación regional son clave para enfrentar los cambios en el panorama económico mundial.










